Psicología Católica Integral - Mercedes Vallenilla
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Testimonio de Armando

29
🇲🇽 México

Hola, soy Armando. Soy mexicano y tengo 29 años. Cuando busqué ayuda, estaba en una situación crítica en mi vida. Venía de mi primera y única relación de pareja, la cual fue de codependencia y de un profundo alejamiento de mis valores y educación en la fe. Carecía de amor propio y necesitaba que mi novia me reforzará lo que yo mismo podía encontrar dentro de mi. Previo a mi acompañamiento con Mercedes, había tenido un proceso de un par de meses con una muy buena psicóloga pero carecía de ese acercamiento a Dios. Por ello, decidí dejar esa ayuda y busqué apoyo en mi directora espiritual que conocí gracias a un amigo en la fe. Ella me contactó con Mercedes, quien rápidamente me diagnosticó con dependencia e inmadurez afectiva. Con el pasar de las sesiones, me fui dando cuenta que la herida emocional venía del aislamiento que tuve durante mi adolescencia con mis padres, ya que sentía que ellos “invaden mi vida”. 

El acompañamiento psicoespiritual que he tenido con Mercedes me ha enseñado a descubrir quien soy y cuál es mi misión en la vida, ya que poco a poco estoy recuperando ese amor propio y la esperanza de que mi misión en la vida es muy especial para mi y las personas que me rodean. A diferencia del único acompañamiento recibido un par de meses atrás en el cual no ponía a Dios como una de las vertientes para salir adelante, con Mercedes he encontrado el equilibrio en mi vida. 

En un proceso que me ha tomado 10 meses, comencé a ver una gran mejoría desde los primeros dos meses, ya que enfoca mi problema en soluciones que no lo eran. Aprendí a pensar de manera objetiva para poder sentirme bien y en consecuencia a actuar correctamente. Carecía de un pensamiento objetivo y alimentaba mi codependencia con pensamientos distorsionados. 

Hoy día, después de un largo proceso que aún no concluye, he aprendido a sentir y a entender que está bien no estar bien pero siempre levantándome después de cada caída. Creo firmemente que un católico acompañado desde la fe en Dios podrá salir adelante porque es Él quien nos da la esperanza de que superaremos nuestro problema en particular y porque nos hace entender y descubrir una vez comenzado el proceso de sanación cual es esa misión a la que estamos llamados en esta vida. Es Él quien inspira a mi persona y a las personas que me brindan ayuda en este proceso a salir victorioso y poder encontrar el máximo potencial de mi persona. 

Un psicólogo católico que conozca este modelo de acompañamiento será capaz de hablar el mismo lenguaje que su paciente y en comunión con su paciente ambos serán capaces de salir victoriosos. El Espíritu Santo los ilumina permanentemente en su proceso. Yo le diría a un joven católico que sufre y no sabe qué hacer y a quién acudir que busque ayuda en un psicólogo católico, ya que ambas ramas (psicología y fe) si pueden trabajar de la mano y son un complemento ideal para la iniciación del paciente en su proceso. Al principio quizás no entendamos lo que nos sucede, pero poco a poco nos vamos dando cuenta de las señales divinas que recibimos y las enormes bendiciones con las que contamos en nuestra vida. El proceso puede ser duro y complicado, pero la satisfacción de haber luchado por sanar y poder encontrar en el camino las enormes bendiciones con las que contamos vale toda la pena.

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