Testimonio de Mariana

29
🇲🇽 México

El acompañamiento psicoespiritual ha significado mirarme desde una mirada misericordiosa, aprender a interpretar la realidad desde la Verdad. Yo estaba diagnosticada con depresión endógena y me compré esa etiqueta que me hizo caer en un rol de victimismo, el cual yo no identificaba. 

Después de pasar por 6-7 especialistas en psiquiatría o psicología, procesos espirituales de sanación, entre otras cosas, no fue hasta que empezó a atenderme Mercedes (inspirada por el Espíritu Santo) que logré comprender lo que me sucedía, esclareció los procesos fisiológicos, intelectuales, emocionales y espirituales que yo vivía y esa comprensión me liberó muchísimo, sin hacer caso a mi supuesto diagnóstico, ni ponerlo sobre la mesa, cada sesión fueron disminuyendo los síntomas de esa supuesta “depresión” y me di cuenta de que realmente no padecía de eso. 

Ha sido increíble liberarme de ese patrón y descubrir todas mis potencialidades, ya no sufro de ansiedad, cada vez confío más en mi misma, mis creencias y significados se han alineado a la verdad y mis miedos han ido desapareciendo. Me siento contenta y llena de esperanza de que Dios quiere que sea plenamente feliz y que lo estoy empezando a experimentar. La gente que me rodea me ha dicho que me ve diferente, con mucha luz, alegría, paz y que mis talentos han salido potentemente. Eso es el reflejo de la transformación interior que estoy viviendo y solo puedo agradecer a Dios y a Merece por ayudarme a ser lo que estoy llamada a ser en plenitud. No te canses de buscar ayuda, Dios es fiel

Otros testimonios

Cuando tuve la oportunidad de conocer a Mercedes, estaba pasando por un momento difícil, me sentía totalmente insatisfecha con mi vida, poco a poco me ahogaba en culpas y recriminaciones interiores. Por experiencias que había tenido los años anteriores sabia que tenía que hacer cambios importantes en mi ...

Antes tenía mucho miedo. Hoy tengo valor.  Antes me sentía sin valor. Hoy sé que valgo la sangre de Cristo. Antes tenía mucho odio, ira y resentimiento. Hoy tengo paz y amor. Antes creía que no merecía nada bueno. Hoy sé que merezco de lo bueno, lo mejor. ...

Aprendí que tengo valor por ser quien soy, no por lo que hago o dejo de hacer. Aprendí a ver lo positivo y a vivir de una manera más plena y feliz con lo que tengo HOY. GRACIAS MER. Te quiero.

...