Testimonio de Monse

34
🇲🇽 México

Jugué softball muchos años en mi vida y es un deporte que disfrutaba muchísimo, sobre todo cuando lograba hacer un «home run» o dar un hit muy bueno.

Cuando comencé hablar con Merce tenía 25 años. Aprendí tantas cosas que todavía tengo muy presentes. Una de esas es: vivir la vida como el softball. Disfrutándola al máximo, jugando en equipo, aceptando errores y cuando venga una buena lanzada -que podría ser incluso algún tipo de situación difícil- dar el mejor batazo que puedas.

Pero esto aplicó también dejando pasar una mala bola cuando sea necesario. Convirtiendo el dolor en amor. Abrazado el dolor con amor. No dejando que el dolor te robe el amor. Aceptando la realidad y las personas como son. 

Crecí en una familia bastante disfuncional, por lo que muchos años de mi vida crecí creyendo que no era valiosa, viéndome menos que los demás. El Buen Pastor, a través de Merce me hizo darme cuenta de que caminaba en la vida como un regalo todavía envuelto… Me daba miedo salir y ser como soy.

Con la gracia de Dios me ayudó a encender todos mis resortes interiores, para salir, ser feliz y ser libre. Me siento tan afortunada y agradecida con Dios y con Merce por ese tiempo que me acompañó y me compartió su gran amor y pasión por la vida. Sabiendo que con Dios siempre hay Victoria.

Otros testimonios

Soy Andrea, mexicana de 30 años. Cuando busqué el acompañamiento, tenía mucha inestabilidad emocional, perdida e insegura. No estudiaba ni trabajaba a los 27 años, y lo único que hacía era entrenar diariamente 6 a 8 horas. Tenía una relación codependiente con mi mamá y no me agradaba ...

Mi proceso con Merce representa una muestra de que Dios nos ama y quiere que seamos felices. En una parte de mi vida, estuve en terapia con psiquiatra por pensamientos obsesivos y estuve en búsqueda por una solución por muchos años. Siempre mi Señor fue mi refugio y ...

Hola mi nombre es Diego tengo 36 años y vivo en Dallas TX. Antes de conocer el acompañamiento vivía con una condición de ansiedad desde mis 22 años de edad  pero fui diagnosticada médicamente a los 35. Anteriormente había buscado ayuda por medio de conferencias, retiros espirituales, libros, ...