Testimonio de Mar

30
🇲🇽 México

El acompañamiento psicoespiritual ha significado mirarme desde una mirada misericordiosa, aprender a interpretar la realidad desde la Verdad.

Estaba diagnosticada con depresión endógena y me compré esa etiqueta que me hizo caer en un rol de victimismo, el cual no identificaba. 

Después de pasar por 6-7 especialistas en psiquiatría o psicología, procesos espirituales de sanación -entre otras cosas- no fue hasta que empezó a atenderme Merce (inspirada por el Espíritu Santo) que logré comprender lo que me sucedía, esclareció los procesos fisiológicos, intelectuales, emocionales y espirituales que vivía y esa comprensión me liberó muchísimo.

Sin hacer caso a mi supuesto diagnóstico, ni ponerlo sobre la mesa, cada sesión fueron disminuyendo los síntomas de esa supuesta “depresión” y me di cuenta que realmente no padecía de eso.

Ha sido increíble liberarme de ese patrón y descubrir todas mis potencialidades. Ya no sufro de ansiedad, hoy confío más en mí misma; mis creencias y significados se han alineado a la verdad y mis miedos han ido desapareciendo. ¡Me siento plenamente feliz y vivo la resurrección en carne propia!

La gente que me rodea me ha dicho que me ve diferente, con mucha luz, alegría, paz y que mis talentos han salido potentemente. Eso es el reflejo de la transformación interior que estoy viviendo y solo puedo agradecer a Dios y a Merce por ayudarme a ser lo que estoy llamada a ser en plenitud.

Otros testimonios

El acompañamiento psicoespiritual ha significado mirarme desde una mirada misericordiosa, aprender a interpretar la realidad desde la Verdad. Yo estaba diagnosticada con depresión endógena y me compré esa etiqueta que me hizo caer en un rol de victimismo, el cual yo no identificaba.  Después de pasar por 6-7 ...

Conocí a Merce porque mi novia comenzó a tomar terapia con ella y me sorprendían sus resultados después de cada sesión. A pesar de haber conocido a un par de psicólogos para tratar mis «problemas de carácter», no me convencían sus explicaciones y no veía cambios en mí. ...

“¿Por qué no llamas a Mercedes?” esta pregunta venía de mi interior, en un eco constante que, en medio de tanto dolor, me daba paz. Esta fue la señal. Unos meses más tarde, ya ubicada en Bogotá fue que la llamé. Enero 2015. Y ahí comenzó este maravilloso ...