Testimonio de Ignacio

26
🇲🇽 México

Conocí a Merce porque mi novia comenzó a tomar terapia con ella y me sorprendían sus resultados después de cada sesión. A pesar de haber conocido a un par de psicólogos para tratar mis «problemas de carácter», no me convencían sus explicaciones y no veía cambios en mí.

Empecé mi terapia a los 26 años, y aunque lo tenía todo (a Dios, una novia increíble, una familia unida, salud, estabilidad económica y un gran trabajo y estudios), los pequeños contratiempos sacaban lo peor de mí. Fue entonces que Merce me hizo ver que la rigidez me impedía ver lo maravillosa que es la vida y me enseñó que no podemos controlar el mundo pero sí disfrutarlo.

Aprendí muchas cosas valiosas, pero tres me dejaron marcado:


1) no saques conclusiones apresuradas, trata de ver el panorama general,
2) no te vayas a los extremos: «todo», «nada», «nunca», «siempre»
3) a nadie le gusta un sabelotodo (mi novia y yo aún nos reímos cuando nos acordamos de esta frase de Merce).

Durante mi acompañamiento aprendí a conectar lo que siento y lo que pienso, a quitarme «el deber ser» de encima y a ser más paciente y cariñoso con la gente que me rodea. Hoy tengo 27 años y soy feliz, pues estoy casado con la mujer más bella de todas. Estoy seguro de que de no haber sido por este regalo de Dios llamado Mercedes Vallenilla, mi camino habría sido otro muy diferente.

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Ana

Me llamo Ana. Tuve la bendición de recibir terapia de Mercedes hace ya 4 años. Soy misionera católica dedicó mi vida y tiempo a extender el mensaje de Jesús. Comencé a vivir una vida llena de tensiones y perfeccionismos. Quería ser la mujer perfecta que me había puesto ...

Mi proceso con Merce representa una muestra de que Dios nos ama y quiere que seamos felices. En una parte de mi vida, estuve en terapia con psiquiatra por pensamientos obsesivos y estuve en búsqueda por una solución por muchos años. Siempre mi Señor fue mi refugio y ...