Premisas Teóricas

Avatar AnimadoTodas las premisas del modelo están fundamentadas en una visión antropológica del hombre con principios ontológicos, filosóficos y teológicos, además de la ética y la moral cristiana.

El fundamento del modelo descansa sobre citas de la Biblia tanto de la Sagrada Escritura como del Nuevo Testamento así como un enfoque multifactorial conformado por teorías, conceptos y herramientas en psicología afines con esta visión holística del ser humano, como una criatura amada por Dios desde la eternidad. El estudio de las encíclicas escritas por los Santos Padres, la Teología del Cuerpo desarrollada por Juan Pablo II así como el estudio de los santos desde su perspectiva psicológica, son algunos de los elementos que forman parte de este modelo.

La premisa que actúa como eje central de las demás, es el respeto a la profunda libertad del hombre para optar como un don que Dios ha regalado y que debe ser usado de manera sana. De esta manera, partimos de la convicción por la fe que no hay cruz que no podamos cargar con la ayuda de la gracia que Dios derrama en el corazón de aquellos que desean vivir en comunión con su voluntad. Pero para ello, se busca el compromiso del paciente desde sus convicciones personales, para que pueda optar en libertad por sanar y por incorporar todos los elementos recomendamos para sanar.

De igual forma, se busca que el paciente al optar en libertad, pueda autogestionar sus propios estados emocionales y construir una sana independencia y autonomía que lo conduzca a vivir de cara a la verdad que sustenta a todo cristiano: somos hijos amados de Dios y solo quien se experimenta incondicionalmente amado por Él, puede sanar sus heridas.

El modelo busca que el paciente tenga una visión desde la mirada de Dios de su realidad a cada paso del proceso para que descubra a su ritmo, una nueva mirada sobre lo que le pasó, del por qué paso y de todo lo que el sufrimiento vivido con fe esta llamado a significar en su vida.

El psicólogo es solo un acompañante del camino que se comporta y que además debe ser visto por el paciente como un instrumento del amor de Dios que ha escogido para poder ayudarlo a descubrir todo el sentido que su crisis tienen ante su fe. Es por ello que el rol que juega además de ser dinámico en la escucha y las propuestas o recomendaciones que hace; es oculto, lo que significa que se comportará como un espectador que pone siempre al centro el rostro de Cristo para que se experimente amado por Él.